¿Por qué hay tanta polémica en torno al aborto?

 

Siempre ha habido mucha polémica en torno a todo lo relacionado con el cuerpo de las mujeres y con el reconocimiento de nuestra autonomía y capacidad para tomar decisiones. Durante muchísimos años, e incluso hoy, hay sectores que consideran que los padres o maridos, las iglesias o hasta el mismo Estado deben supervisar y sancionar nuestras decisiones, incluso aquellas que tienen que ver con nuestro propio cuerpo y nuestra propia vida.

 

Desde esa perspectiva,  se ha venido construyendo la idea de que en la decisión de interrumpir un embarazo atenta contra los “supuestos” derechos de una “supuesta” persona por nacer. Y usamos las comillas porque no se trata de categorías jurídicas claramente establecidas.

 

Mucho se ha debatido y se sigue debatiendo en el mundo sobre el otorgarle estatus de persona a cualquier forma de vida humana. Es una discusión compleja y no acabada, que suele despertar muchas pasiones.  Lo que no puede ponerse en discusión es el reconocimiento de que las mujeres,  embarazadas  o no,  somos seres humanos plenos y con derechos.

 

Frente a los supuestos derechos de supuestas personas, nosotras hablamos de los derechos concretos de mujeres concretas: con temores y esperanzas, realidades y sueños, con proyectos de vida sobre los que deberían tener derecho a decidir.