100
años. Día Internacional de la Mujer
POR NUESTRAS HERMANAS CHILENAS
Avanzar sin transar, todos nuestros derechos ¡AHORA y SIEMPRE!
Este 8 de Marzo conmemoramos nuestra fecha más emblemática:
el Día Internacional de la Mujer, acordado hace 100 años
en homenaje a miles de trabajadoras que dieron la vida luchando
por sus derechos. En un contexto marcado por la discriminación,
exclusión y explotación de numerosos colectivos humanos,
entre ellos, las mujeres, porfiadamente continuaremos avanzando
por la senda libertaria ya trazada, empoderadas desde nuestra diversidad.
Hoy abrazamos sororalmente a nuestras hermanas chilenas e inmigrantes
que han sufrido el embate de un terremoto y tsunami devastadores,
con miles de víctimas, daños materiales, fallas en
servicios básicos como electricidad y agua potable, escasez
de alimentos, colapso de carreteras y sistemas de comunicación,
etc. Como ha ocurrido históricamente en emergencias, las
mujeres no solo han sido las más afectadas sino también
las que asumirán, en medio de la precariedad, la reconstrucción
de sus estructuras comunitarias y familiares.
Asimismo, esta tragedia ha puesto en evidencia las perversiones
de un modelo de desarrollo que ha permitido la pauperización
creciente de los servicios públicos, en tanto que el mercado
se instala avasallando con su poder económico y político,
el que, sin embargo, muestra pies de barro: edificios recién
construidos hoy en el suelo, compañías de telefonía
que no funcionan, tendidos eléctricos que no se reponen,
son la mejor muestra de un abuso de poder que se impone sin contrapeso.
Y la sociedad chilena, segmentada fuertemente entre privilegiados
y marginados, entre sujetos de derechos y excluidos, entre vigilantes
y vigilados, entre dominadores y dominados, asiste hoy a una serie
de explosiones sociales que los medios se han encargado de estereotipar
solo como hechos delictuales, sin profundizar en sus causas estructurales.
¡Defendemos
el derecho de las mujeres y de la población en general a
vivir en paz, con bienestar y dignamente. Exigimos que se entregue
el soporte, ayuda y recursos necesarios para sobreponerse a esta
tragedia! ¡Llamamos a realizar acciones solidarias de mujeres
para mujeres!
Con la misma fuerza y rabia, este 8 de Marzo denunciamos que la
sociedad y el Estado chileno continúan negando a las mujeres
su lugar como sujetas de derechos. Rechazamos la dominación
patriarcal, el fundamentalismo moral y la opresión capitalista
neoliberal pues, a cualquier costo, quieren perpetuarse en la hegemonía
del poder. El control y mercantilización del cuerpo y sexualidad
de las mujeres; la explotación de su trabajo reproductivo
y productivo; el silenciamiento de sus aportes a la construcción
de la sociedad; la negación de su libertad, creatividad y
autonomía; la destrucción de sus formas de producción
y de su medio ambiente, son solo algunas de las muchas violencias
e iniquidades que imponen cotidianamente sobre nuestras vidas.
Pero
hoy decimos ¡basta! En el siglo 21, nos erigimos, una vez
más, como fuerza social articulada, reafirmando nuestra lucha
contra el patriarcado, los fundamentalismos y dictaduras morales,
y contra el modelo de desarrollo de rostro neoliberal que en las
últimas décadas ha sido administrado con eficiencia
y prolijidad por los gobiernos de turno. Más aun, con la
instalación de la derecha política y del empresariado
en los centros de poder, con Sebastián Piñera a la
cabeza, sus efectos perversos seguirán agudizándose
e imponiendo sus mayores costos sobre la clase trabajadora y la
población en general. Afirmamos, asimismo, que el Bicentenario
que culmina en 2010, lejos de significar una celebración,
plantea la urgencia de iniciar un juicio histórico que deje
en claro que las mujeres hemos sido y seguimos siendo las más
violentadas y discriminadas de la historia independentista.
Por todo ello, este 8 de Marzo manifestamos públicamente
nuestras demandas no negociables frente a la sociedad toda y frente
a los detentores del poder. Exigimos:
•Asamblea Constituyente para una nueva Constitución.
No queremos herencias de la dictadura
•Participación social y política plenas.
•Fin
al Sistema Binominal.
•Derecho a bienes sociales como salud, educación, trabajo,
vivienda, agua potable, saneamiento, tierra.
•Derecho al ocio, la recreación y la cultura.
•No a la privatización de los recursos naturales y
los servicios públicos.
•Garantía de soberanía alimentaria y energética.
•Seguridad social, pensiones y salarios dignos y justos.
•Sindicalización obligatoria, desafiliación
voluntaria, negociación colectiva.
•No a la flexibilización laboral, no al trabajo precario,
no al trabajo esclavo, no al trabajo infantil.
•Igualdad salarial por un mismo trabajo.
•Paridad en la repartición del trabajo doméstico
y de cuidado de la salud familiar.
•Derechos sexuales y reproductivos plenos.
•Autonomía y libertad sexual y reproductiva.
•Maternidad voluntaria, protegida y segura. Posnatal de 6
meses.
•Acceso universal a todos los métodos de anticoncepción.
•Aborto seguro y legal. ¡Basta de penalizar a las mujeres
que abortan!
•Reforma de salud para un sistema solidario, equitativo y
de acceso universal?
•Basta de violencias contra las mujeres y niñas: No
al femicidio, a la violencia sexual, a la violencia en las relaciones
de pareja, a la violencia simbólica, a la violencia institucional.
•Basta de violencias y discriminación contra las mujeres
de pueblos originarios. ¡Basta de militarización de
territorios de pueblos originarios.
•Basta de violencias y discriminaciones contra lesbianas,
bisexuales y trans.
•Acceso efectivo a una justicia real.
•Basta de injerencias religiosas que interfieren con el Estado
laico.
•Basta de concentración económica de los medios
de comunicación, ¡queremos prensa libre y comprometida
en lo social!
•Basta de pobreza y exclusión.
Somos mujeres afectadas por el sismo; somos obreras, trabajadoras
agrícolas y estudiantes; empleadas y profesionales; dueñas
de casa y trabajadoras domésticas; trabajadoras sexuales,
pobladoras, inmigrantes, trabajadoras informales; somos viejas,
jóvenes y niñas; heterosexuales, lesbianas, bisexuales,
trans. Somos feministas; somos políticas, dirigentas sindicales,
dirigentas barriales; somos mujeres de las artes y las ciencias.
Enfrentamos la dictadura, honramos a nuestras muertas y muertos.
Honramos a nuestras hermanas de Haití, a nuestras hermanas
que resisten en Honduras, en África y Medio Oriente, honramos
a las mujeres todas.
¡Todos nuestros derechos ahora y siempre!
Coordinadora 8 de Marzo – Chile y más de 70 organizaciones.
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